Cuba en una encrucijada

Con la proximidad del desarrollo, la isla enfrenta una clara disyuntiva

Cuba se abrió al turismo en los años 90, dos décadas más tarde que sus vecinos caribeños, en busca de desarrollo económico. “Este comienzo tardío de Cuba en el turismo se puede considerar como una bendición”, comenta Dan Whittle, nuestro director del programa para Cuba. “La isla tiene la oportunidad de lograr un desarrollo sustentable y evitar los problemas que están enfrentando muchos otros destinos turísticos costeros.”

Aunque Cuba tiene su cuota de problemas ambientales, la isla conserva aun sus recursos costeros relativamente inexplotados, en comparación con otras regiones tropicales cercanas, tales como el sur de La Florida y la Península de Yucatán en México, donde los manglares han sido arrasados y los humedales drenados para dar sitio a hoteles de lujo, campos de golf, marinas y cruceros.

¿Qué vía hacia el desarrollo elegirá Cuba?

El turismo continúa siendo vital para el desarrollo económico de Cuba. Por esta razón, el país tiene planes de construir nuevas instalaciones para alojar más turistas. Se espera que en los próximos años el número de visitantes aumente un 10% por año e incluso más si se levantara el embargo de los Estados Unidos. De hecho, los turistas europeos y canadienses viajan en masa hacia las playas de arenas blancas y belleza natural de la isla. Debido al gran número de visitantes y los ingresos que genera el turismo, Cuba está considerada uno de los principales destinos turísticos entre las naciones caribeñas.

“El turismo se ha convertido en la maquinaria económica de Cuba,” plantea Denise Choy Stetten, especialista del programa. “Esto podría impulsar el desarrollo económico en Cuba, pero al mismo tiempo representa una amenaza para los hábitats naturales y la fauna silvestre si no se cumplen las medidas estrictas para su salvaguarda.”

Muchos cubanos comparten nuestros propósitos de conservación y entienden que el patrimonio natural de la isla puede ser la columna vertebral de una economía floreciente. Dado el tamaño de Cuba y su rica biodiversidad, la isla podría convertirse en un imán para el ecoturismo atrayendo a los apasionados por las aves, buzos, pescadores, excursionistas y otros amantes de la naturaleza.

El ecoturismo como opción

A través de una licencia especial autorizada por el gobierno de los Estados Unidos, EDF colabora con colegas cubanos para garantizar que la protección del entorno y el crecimiento económico vayan de la mano. Durante la última década, hemos trabajado con especialistas cubanos para identificar vías de implementación para las nuevas leyes medioambientales, de forma tal que se sienten las bases para convertir a Cuba en un modelo de desarrollo sostenible en todo el Caribe.

A su vez, el éxito de los cubanos con respecto al estudio y protección de los manglares y otros hábitats esenciales para los peces, aporta valiosas enseñanzas para científicos y directivos de los Estados Unidos.

EDF también coopera con funcionarios cubanos en la búsqueda de herramientas sostenibles para administrar las reservas ecológicas a la par que se desarrolla la industria del turismo, lo cual Cuba tanto necesita. Una forma de hacerlo resulta sorprendentemente simple: reunir a los directivos del turismo y del medioambiente para analizar el desarrollo balanceado con la protección del entorno.

EDF redactó el Manual de legislación ambiental para la gestión de la zona costera de Cuba (PDF en español) en cooperación con expertos cubanos para informar a posibles inversores y a los organismos gubernamentales sobre las regulaciones vigentes en cuanto a la protección y uso sostenible de la zona costera y las cuencas hidrográficas. El manual se utiliza como una guía para el desarrollo futuro.

“Los cubanos tienen una oportunidad única para crear un modelo diferente al de cualquier otra nación caribeña,” comenta Michael Finley, ex-superintendente de los parques nacionales de Yellowstone, Yosemite y Everglades. “Ellos se encuentran ahora en el punto en el cual pueden distinguirse con respecto a otros destinos turísticos con recursos muy degradados.”